Ideas aplicables a la decoración de exteriores

La decoración de exteriores de un local comercial tiene por objeto definir el estilo de marca del establecimiento ante el público que se encuentra cerca es la primera tarjeta de presentación. El hotel Waldorf Astoria en Nueva York es un ejemplo clásico del poder sugestivo de la imagen proyectada como símbolo de todo un país.

Si la decoración consigue captar tu atención y fijar algunos elementos distintivos de la empresa en tu memoria será un punto a favor de la iniciativa. El diseño habrá cumplido la función definida en un plan de marketing ante un potencial cliente.

Consejos para dar con la mejor decoración de exteriores

El criterio básico en la decoración de exteriores maneja cuatro elementos básicos para proporcionar a un lugar público una personalidad propia:

1. La distribución del espacio. Es el boceto que asigna un espacio para cada objeto que interviene en la decoración. También lo puedes definir por el sentido general del diseño que pretendes conseguir.

2. Los materiales empleados en suelos, soportes, separadores y cualquier pieza decorativa fija en un lugar.

3. El mobiliario, que cumple una función operativa para el cliente.

4. La iluminación y la conjunción de factores del entorno. Pueden ser sonidos, paisajes, vistas, un monumento emblemático, una plaza, un mercado, etcétera.

Debes huir tanto de sobrecargar con un mismo motivo como de dispersar la atención del público en decenas de detalles inconexos entre sí.

Tipos de decoración de exteriores

El decorador expresa su creatividad jugando con estos componentes, que en muchos casos ya vienen dados por la ubicación del establecimiento. Los resultados son tipos de decoración. Si los ordenas en categorías los agrupas en los siguientes:

1. Estilo urbano actual. Define el estilo de vida más dinámico y actual de las ciudades. Hace sentir al cliente en un ambiente reconocible con independencia de la situación geográfica en la que se encuentre.

2. Estilo modo de vida. Cada filosofía para afrontar la vida tiene una imagen icónica de la que se desprenden ideas y modos de hacer. Como ejemplo, el ambiente del Mediterráneo, con sus símbolos y su gastronomía.

3. Estilo época. Deriva de las modas vintage con las que recobra el espíritu de tiempos pasados definidos por un arte como el cine, como la música, la forma de vestir o las profesiones de antaño.

4. Estilo minimalista. Es un estilo muy actual que reduce los objetos necesarios a su mínima expresión. Es la celebración del espacio, pero el acierto con los productos incorporados a estos escenarios deberá ser total.

5. Estilo naturaleza o rústico. Llevas la simplicidad de la vida natural como fuente de inspiración del ambiente que quieres crear. Los materiales y los detalles funcionales de algunas piezas rústicas consiguen este efecto de forma notable.

6. Estilo recreación histórica. La decoración, en este caso, está al servicio de hacer justicia a un entorno marcado por una etapa de su pasado. Son propias de hoteles ubicados en cascos históricos y que subrayan una época dorada de los mismos.

La importancia de la decoración exterior de hoteles

En la época actual el valor de la imagen ha cobrado fuerza a través de las comunicaciones. Las inevitables fotografías de los clientes son un magnifico reclamo para quienes los siguen en las redes sociales.

La inversión realizada para incrementar el poder seductor de un ambiente suele recibir un retorno positivo en nuevos visitantes o para fidelizar a los antiguos. La comodidad, el confort y la aportación de una cálida atmósfera a los viajes de los clientes termina por venderse sola.

Claves para aplicar a la decoración de exteriores

La decoración de exteriores debe invitar a conocer la decoración de interiores. Se acierta cuando cubre con el diseño los siguientes puntos fundamentales:

1. Responde a los gustos y preferencias del público al que va dirigida la oferta. Es muy importante trabajar para el público objetivo. Aciertas cuando segmentas bien y te acercas a tus potenciales clientes.

2. El boceto inicial tiene un leitmotiv o un relato que hace partícipe al visitante.

3. El proyecto es polivalente por estética y funcionalidad.

4. La solución encontrada pretende la neutralidad cultural y promover valores universales. La vida sana es un principio aplicado con éxito en los hoteles especializados en la recuperación física y mental. Los spas, por ejemplo.

5. El resultado final admite actualizaciones en forma de pequeñas modificaciones sin pérdida de brillantez. Los estilos demasiado vanguardistas o provocadores deben contemplar la evolución a lo largo del tiempo. Cuando numerosos elementos son insustituibles el conjunto arriesga demasiado.

6. Las ideas aplicadas al diseño no pueden ser resultado de una moda pasajera o circunstancial. Hay que pretender el mantenimiento del concepto original en el tiempo.

7. El diseño favorece el encuentro y la participación social.

Como conclusión, la decoración de hoteles no supone un simple complemento al servicio ofrecido de hostelería. Es una condensación de todas sus virtudes y cualidades. Cuando los arquitectos terminan su trabajo, la decoración de exteriores llena de vida el proyecto.

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